Embrace me, break moon
Noviembre 10, 2007
Querida Luna:
Estoy rota. Si, como tú. Abrázame, lo necesito. ¿Por qué nadie quiere abrazarme?
De nuevo me encuentro a solas en el columpio, sólo me acompaña el chirriar de las cadenas. No hay nadie que me empuje o que se siente a mi lado. Solos el columpio y yo.
De nuevo me encuentro a solas en el sofá, sólo me acompaña un cojín azul marino. No hay nadie que me abrace, por eso abrazo al cojín, lo abrazo fuertemente como me gustaría que me abrazaran a mí. Solos el cojín y yo.
Pero no hay nadie, nadie que quiera abrazarme y lo necesito. Necesito que me abracen, necesito un abrazo.
¡Abrázame luna! Tú, luna rota, sabes como me siento. Siempre allí arriba, sola, sin nadie que te abrace. Pues así me siento yo, necesito alguien que me abrace. ¡Abrázame luna! Eres lo único que tengo, lo único que me queda.
Nos veremos pronto, en el próximo atardecer, lo prometo.

Tuya, xarleen.
Cartas quemadas IV
Julio 3, 2007
Esta es la última carta, no por ello es ninguna conclusión, más bien todo lo contario:

Vamos a ser francos, hay que madurar y dejar de hacerse la víctima. ¿De verdad lo paso tan mal como parece? Quizás, pero todo se ve algo exagerado porque me dejo llevar por el momento. Yo y mis impulsos…
No creo que el problema sea tan grave, vamos a ser positivos. Sólo creo que suspiro por él, pero lo que siento son ansias, o rencor o tal vez las dos cosas. Que por qué. Pues creo que es obvio, al ser rechazada y olvidarle con odio, todo eso a resurgido como un ciclón demoledor que ha arrasado con todo aquello que ha podido, y más.
Ese imbécil no me gusta, sólo me cae simpático (y tampoco mucho que digamos). No voy a negar que algún día quedaremos, pero será simplemente eso, nada más. Y si, en el hipotético caso, de que ocurriera algo, sería uno de mis impulsos, pero nada duradero.
Ahora lo que voy a hacer es coger todo aquello que siento y, ya que no puedo hacerlo desaparecer, lo guardaré bajo llave junto a mis sentimientos pasados y mis recuerdos olvidados. Espero que así nunca más puedan salir y confundirme.
Creo que ha quedado claro, por lo menos para mí. Ese tio se va a matar a pajotes durante una buena temporada… xD!! Si quiere quedar, pues lo tiene difícil porque esta semana está petadísima y si hago algún hueco será para quedar contigo.
Y para terminar con algo poético diré que jamás volveré a asomarme a la ventana en noches de luna llena, porque, si lo que quiero es ver algo brillante, miraré tus ojos que es lo que alumbra mi vida y la llenan de felicidad.
Y a ver si espabilas y te lanzas a su cuello antes de que otra se fije en ese misterioso chico y sea más rápida que tú. A por él!!!
Y ya lo típico, pero no por ello poco sentido: te xero. Bixitos!!! No cambies. Aunque si lo haces, te querré igual o incluso más, así que cambiaré mi despedida para decirte: sé tu misma.
Fin
Cartas quemadas III
Julio 2, 2007
Bueno aquí está la penúltima carta:

¿Por qué tantas vueltas a esa pregunta que tarda tanto en decir, si sé que la respuesta será no? ¿Por qué no me dejo de sandeces y elijo día y hora pero para seguir la relación de amistad que nos une?
La respuesta en simple y sencilla, estoy enamorada. Pues sí, lo he pensado mucho y no es un capricho tonto ni nada por el estilo, es sólo que no quiero que me guste, porque tengo miedo, mucho miedo. Por todo, un solo no suyo y no sería capaz de dar un paso más. Mi vida caería en picado, sería como saltar desde un avión sin paracaídas, como lanzarse al vacío o caer a un acantilado, como ir cuesta abajo, de culo y sin frenos. El golpe sería mortal.
Por eso no quiero dar un paso en falso, pero mi temor es tan grande que se ha apoderado de mi y me hace hacer cosas que en el fondo no deseo. Daría lo que fuera por estar una tarde con él, pero sólo eso, una tarde, nada más. No soportaría el día a día. No sé, es complicado de explicar…
Sé que no vale nada. Es un convenido que sólo me quiere por el ordenata de mirmano, que sólo quiere un pañuelo para sonarse los mocos o un segundo plato, ya que el primero hace tiempo que se le quedó frío. Y yo no quiero ser eso, quiero que él sienta lo mismo que yo, pero eso jamás será posible, porque nunca le creería por muchas veces que lo dijera. No confío en él.
Pero por otro lado, deseo tanto un abrazo suyo, una dulce caricia… pero creo que, como tantas veces, me he equivocado de príncipe azul y él sólo es una rana repugnante y asquerosamente verde. Mis sueños otra vez hechos pedazos. Ya temo hasta soñar, porque siempre todo acaba en una terrorífica pesadilla.
¡Dios, sí de verdad existes, ayúdame, te lo ruego! Sólo necesito alguien que me diga que no merece la pena, es inútil, olvídalo o que me diga que no pierda la esperanza y que luche por lo que quiero. Ains…!!
Weno , sé que tu me ayudas y me aconsejas y yo te lo agradezco, pero soy yo la que tiene que dar el último paso, o mejor dicho, el primero. En fin…
Ya sabes que te quiero con locura y que mil bixitos, ok? Y tu ya sabes, sí de verdad quieres llegar a algo, no te rindas, se fuerte y ya verás como lo que te propongas lo consigues, además, seríais una bonita pareja, en serio.
Continuará… (por última vez)
Cartas quemadas II
Julio 1, 2007
He aquí la continuación de la carta anterior, dirigida (en su momento) a la misma persona:

Aquellas voces que parecía haberse callado, de nuevo gritan en el eco del silencio y sin poder dejar de oírlas retumbando en mi cabeza, tengo que decidir que hacer.
Lo único que me frena es el miedo. Miedo a perderlo como amigo, miedo de el qué dirán, pero sobretodo, miedo de que, por enésima vez, me vuelvan a hacer daño.
No quiero que mi corazón de nuevo sangre, pero tampoco quiero estar toda la vida temiendo sufrir. Dicen que una persona que no ha llorado nunca, no puede sentir el cosquilleo de la risa en su corazón. Tengo muchísimas ganas de estar junto a él, pero no ha cambio de cualquier cosa.
Es una decisión difícil. Quizás desde fuera no lo parezca, pero lo es. Tengo que decidir si de verdad quiero que algo suceda entre nosotros, porque sino todo esto habrá sido en vano.
Se me hace difícil, después de conocer sus dos caras y después de haberlo criticado tanto por ello, ponerme a salir con él como tal cosa. No negaré que tengo ganas, pero no se si seré lo bastante fuerte como para hacerlo.
Aún así, él parece que sólo quiere divertirse, que sólo quiere echar el rato. Puede que tenga posibilidades de estar con él, ahora no, pero tal vez más tarde sí. Pero no sé que haré cuando llegue ese momento…
Ahora lo que tengo que hacer es dejarme de preocupaciones e intentar acercarme a él para ver si de verdad tengo o no posibilidades.
Mi corazón late fuerte cada vez que lo ve, pero no sé si por amor o por rencor. Porque otra cosa de las que me frena es que, cuando yo quería no podía ser y, ahora que parece que sí puede ser, soy yo la que no quiero, o al menos la que no quería. En fin, como siempre digo: que pase lo que tenga que pasar.
Perdona por darte tanto el coñazo con esto, pero para mí es algo importante y quiero compartirlo contigo. Gracias por aconsejarme y escucharme y estar ahí siempre, de verdad. Que haría yo sin ti. Te xero un montanazo, vale? Bixitos, amorsito mío y que el caprichoso destino haga que la marea se calme para que la luna reluzca brillante y podamos admirarla juntos algún día, someday…
Continuará…
Cartas quemadas I
Junio 30, 2007

He aquí una de las carta que escribí hace mucho, una de mis muchas pajas mentales:
Sentimientos pasados, sentimientos odiados, sentimientos olvidados que de nuevo resurgen en mi mente. ¿Por qué cuando empiezo a olvidar, me olvido del olvido y empiezo a recordar?
Pensé que aquello que sentía y que tanto dolor añadió a mi vida ya había terminado, pensé que podría omitirlos, oprimirlos, ocultarlos… pero de nuevo empiezan a resucitar aquellos recuerdos que quedaron anclados en el pasado, como tantas y tantas cosas.
¿Por qué siempre nos tenemos que enamorar del más capullo? Parece un tópico, pero no es nada más que la verdad al desnudo, la auténtica y pura verdad.
Aunque todo empeora cuando ese amor que dejaste aferrado allí donde la mente se nubla, porque tenias poca esperanza o ninguna o porque no era correspondido o porque, simplemente, a duras penas tenias que arrinconarlo en tu corazón… todo empeora sí, cuando has conseguido olvidar todo esto, o al menos tu creías que lo habías olvidado, de nuevo florece un tallo, una pequeña rama de la que podría nacer una flor y no sabes si dejarla crecer o podarla.
Pues bien, aquí estoy pensando en la respuesta de la pregunta que nadie pronunció, escuchando en silencio mis pensamientos, gritando en un susurro… Aún así puede que esté equivocada, puede que para él sólo sea otro juego más, un acercamiento puramente por conveniencia, si eso fuera cierto, no sé si podría de nuevo sentir lo ya sentido, no sé si podría revivirlo de nuevo, sería algo que me devastaría, haría que ya no confiara en ningún tio nunca más y que ya no creyera en el amor. Pero no creas que exagero, no sólo me ha pasado una vez, no. Esta es ya la nº… ni me acuerdo. En fin…
Ya no sé que pensar… lo único que sé es que ni yo misma sé lo que quiero, ni lo que deseo para el destino que se me presenta. Tanto decir que no me gustaba nadie y resulta que sigo enamorada del mismo que creí olvidar…
¿Por qué me tiene que pasar esto a mi? ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? ¿No podría enamorarme de otro o, simplemente, no enamorarme? Pensé que era feliz, pensé que estaba contenta porque no me gustaba nadie y ya no tendría que emparanoyarme, pero como la mayoría de las veces, me equivoqué.
Esto que te cuento no es más que una parte de mis sentimientos, con ello no quiero decirte nada en concreto. Sólo es que cuando me da la vena y me da por escribir no sé ni lo que pongo, sólo tecleo y que salga lo que mi alma quiera expresar. No hace falta que digas nada, tampoco hace falta que me contestes, sólo es que hace tiempo que no escribo y no hay mejor momento que cuando se esta hecha un puto lío.
En fin, chavala, tiempo el tiempo. Y como diría mirmano: si el mundo te da la espalda ¡tócale el culo! Bueno gracias por leer mis paranoias. T xero, ya lo sabes. Bixitos.
Continuará…

