He vuelto
Abril 17, 2008
Si, al final regresé. Disculpen mi ausencia, me marché sin decir ádios y vuelvo sin decir hola. No pensé que el viaje se alargaría tanto, pero pude estar sola y reflexionar…
Para qué quiero musas, sólo necesito papel y lápiz para escribir. Mis dedos escupen relatos que pronto serán publicados, unos mejores y otros peores, pero relatos aciagos al fin y al cabo.
¿A dónde fui? Corrí, corrí y corrí hasta llegar a una ciudad, una ciudad deshabitada y fría. Pero me gustó, así que me quedé.
¿Por qué volví? Me cansé de tanta soledad, ahora necesito quedarme en mi luna rota, donde todos y cada uno de vosotros seréis bienvenidos.
¿Qué me hizo marchar sin avisar? Quería huir, esconderme, y si había de hacerlo era sin mirar atrás. Pero descubrí que huía de mí, y no se puede huir de uno mismo. Es como querer escapar de tu sombra.
¿Me quedaré mucho tiempo? Eso no lo sé, sólo sé que estaré aquí siempre que alguien haya. Cuando nadie quede, sólo entonces, me iré. Me marcharé y no volveré, viaje sin retorno.
Mi vuelta no quiere decir que vaya a publicar con más frecuencia, sino que volverán los post con relatos escritos por mí. Aquí os dejo uno!!
- Luna rota en mis ojos –
Sol y luna en un mismo cielo
Luna mañanera retrasa su letargo
Ventana abierta y mi reflejo en el cristal
Noche menguada dormita sin más

Mis ojos sólo mirarte quieren
Mi ser sólo observarte puede

Hasta que grabada en mi retina quedaste
Hasta que mis ojos se convirtieron en restos de ti
Embrace me, break moon
Noviembre 10, 2007
Querida Luna:
Estoy rota. Si, como tú. Abrázame, lo necesito. ¿Por qué nadie quiere abrazarme?
De nuevo me encuentro a solas en el columpio, sólo me acompaña el chirriar de las cadenas. No hay nadie que me empuje o que se siente a mi lado. Solos el columpio y yo.
De nuevo me encuentro a solas en el sofá, sólo me acompaña un cojín azul marino. No hay nadie que me abrace, por eso abrazo al cojín, lo abrazo fuertemente como me gustaría que me abrazaran a mí. Solos el cojín y yo.
Pero no hay nadie, nadie que quiera abrazarme y lo necesito. Necesito que me abracen, necesito un abrazo.
¡Abrázame luna! Tú, luna rota, sabes como me siento. Siempre allí arriba, sola, sin nadie que te abrace. Pues así me siento yo, necesito alguien que me abrace. ¡Abrázame luna! Eres lo único que tengo, lo único que me queda.
Nos veremos pronto, en el próximo atardecer, lo prometo.

Tuya, xarleen.
Luna rota, amantes rotos
Agosto 11, 2007
La luna de luto se vistió
Al ver el amor que acabó
La soledad venció
Y la luna lágrimas derramó
Al ver caer otra vez al sol
Pues nada quedó
Entre ellos dos
Las mentiras los fueron corrompiendo
Y como un puñal los fue hiriendo
Derramando rabia y dolor
Que hizo que los dos
Olvidaran su amor
Pero el amanecer
Llegó para recoger
Dos mitades tiradas
Cuales sonrisas olvidadas
Y esta historia termina así
Con dos almas en el confín
Con la luna atrapada
En una noche violada
Una de las miles de historias de la luna rota
Junio 18, 2007
Una pequeña historia que escribí no hace mucho…

Cuchillos afilados colgaban de un cielo manchado de rojo. Estrellas sin puntas y sin brillo se apiñan huyendo de la lluvia de cometas grises.
Recostado en el tronco de un viejo ciprés yacía él, deshojando una margarita. Esperaba a que amaneciera, para así poder viajar sin miedo a que estos cuchillos lo atravesaran sin piedad.
Toda la noche deshojando una margarita tras otra, hasta quedar totalmente cubierto por pétalos blanquecinos.

Ya por el día, estiró las piernas y, tras levantarse, echó a andar.
Esa era su desdicha, sólo podía viajar por el día, pues años atrás había sido maldecido por romper la luna. Si, había sido condenado a que, si se atrevía a caminar bajo ella, tendría una nefasta muerte; miles de cuchillos atravesarían su tullido cuerpo.
Entonces pues, sólo de día era posible vivir. Por la noche deshojaba margaritas, era lo único que le mantenía cuerdo.
Una noche, mientras deshojaba una enorme margarita, uno de los pétalos le hizo un pequeño corte en uno de sus dedos. Este, descubrió que aquella margarita no era una margarita común, brillaba de manera distinta; sus pétalos estaban nacarados.
Cogió el pétalo manchado en sangre y pudo ver reflejado en él a la luna, o al menos, lo que quedaba de ella. Él nunca había pretendido destrozarla, sólo quería alcanzarla, hacerla suya, pues como todo vampiro, él también la amaba. Pero un estúpido error hizo que todo se desvaneciera, como su piel. Su piel no podía soportar más los rayos del sol. A pesar de tener 20 años, su piel estaba completamente arrugada y demacrada, como si 120 años temblaran dentro de su enclenque cuerpo.

Hacía años que no veia la luna y ahora, tras contemplar su reflejo, dos pequeñas lágrimas esmaltadas corrían por su envejecido rostro.
“Yo te amaba, por eso quise llegar a ti, por eso pasó aquello de lo que tanto me arrepentí y me arrepiento y con lo que tengo que acarrear toda mi destrozada existencia
¡Malditas estrellas! Vosotras queríais impedir que llagara a mi luna, por eso tuve que arrancaros las puntas que ahora cuelgan solitarias soñando con el día en el que puedan rasgar mis alma.
Una lluvia inesperada de cometas me empujó a ti, mi luna, golpeándote y haciéndote caer, rompiendo el hilo que te ataba al eterno infinito y provocando que millones de pedacitos de ti se esparcieran por toda la Tierra. Pequeñas flores nacieron; margaritas, mares de margaritas. Y ahora una de estas flores, uno de sus pétalos, ma ha hecho sangrar y, a la vez me ha devuelto tu recuerdo. Que irónico…”

De nuevo sin ti
Mayo 31, 2007

Sé que esta noche mis ojos no podrán disfrutar de tu sonrisa, pues esta noche no podré verte. Pero te soñaré. Dejaré que una luna rota me embriague de nuevo con su luz y me acompañe en esta solitaria oscuridad. Sólo su brillo me alumbrará, ella me protegerá y me consolará. Pues mis lágrimas no podrán evitar desobedecerme y saldrán a escondidas mientras grito que deseo tenerte.
Una espera me espera… noches en vela junto a mi luna rota. Espero que llegues antes de que ella deje de brillar, antes de que se desvanezca, antes de que las sombras sean las únicas que me acompañen. Antes de que ya no pueda soportar más el no sentirte.





