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            El crujir de las hojas me hizo dar un respingo y mirar rápidamente hacia donde había escuchado aquel ruido, pero no vi nada. Habrá sido un animalillo, pensé. Y seguí dibujando. La verdad es que el lienzo estaba quedando bastante bonito, podría decir que era uno de los mejores, parecía casi real.

De repente, volví a escucharlo, pero esta vez si vi quien era el culpable de aquello. Parecía… parecía… no, no podía ser. Parecía un hada o, quizás un duende. Nunca había visto nada parecido. Lo más extraño es que estaba igual de asustado que yo. Me levanté, pero retrocedió y echó a correr. Desapareció sin dejar rastro, aunque yo escuchaba sus pisadas, era como si se hubiera hecho invisible o se mezclara entre el follaje. El caso es que lo había perdido de vista y ya no oía sus pasos.

Me quedé un rato de pie, con la mente en blanco y la mirada perdida. Tras unos segundos volví en mí y seguí dibujando, como si me acabara de despertar de un sueño inverosímil.

 

Por la noche, ya en casa, mientras me lavaba los dientes y me veia reflejada en el empañado espejo, me acordé de lo ocurrido esa tarde, en el lago, mientras dibujaba. ¿Qué había sido eso? ¿Ocurrió realmente o sólo fue producto de mi imaginación? A la mañana siguiente iría otra vez allí para terminar mi lienzo y prestaría atención. Quizás volviera a verlo, fuera lo que fuese aquello que creí ver.

 

A la mañana siguiente, muy temprano, cuando ni siquiera el sol había mostrado sus primeros rayos de luz, ya estaba yo allí. Vi el amanecer y empecé a dibujar. El lienzo ya estaba acabado, sólo le faltaban unas últimas pinceladas.

Ya acabado, lo dejé apoyado en el tronco de un viejo árbol secándose y decidí darme un baño en las aguas del lago. Mientras nadaba, unos ruidos perturbaron mi momento de tranquilidad y paz, no estaba sola. Salí y vi que el mismo ser que había visto el día anterior estaba frente al lienzo, mirándolo con gran interés, pero al verme salir del agua salió corriendo de nuevo. No pensaba dejarlo escapar, así que, aún desnuda y mojada, lo seguí. Sólo guiándome por el crujir de las hojas.

 

Llevaba ya un rato corriendo, estaba sudada, me dolían los pies y me escocían las heridas y cortes que me había hecho con el roce de las ramas. Así que decidí detener mi persecución y dar media vuelta.

Vaya, no sabía que había andado tanto. Al cabo de una media hora me paré, cansada, y me senté en una roca. Me había perdido. ¿Y ahora qué? No podía quedarme allí quieta, empezaba a anochecer y hacia frio y yo seguía desnuda. De pronto, volví a escuchar el crujir de hojas. así que lo seguí. Llegué a un claro y allí estaba, refrescándose en lo que parecía la orilla contraria a la que yo, esa misma mañana, había estado nadando.

Enseguida se percató de mi presencia y se disponía a salir corriendo, una vez más, pero grite “¡Espera!” Y ,entonces, se detuvo. Realmente parecía sacada de un cuento de hadas. Le pregunté:

– ¿Quién eres?

Había pensado decirle “¿Qué eres?”, pero me pareció grosero.

– Me… me he perdido – titubeó – y… no sé como volver a mi casa.

– De acuerdo – le dije – quizás si me acompañas y encontramos mi lienzo y mi ropa, pueda ayudarte.

Parece que la idea le convenció, dijo sí con la cabeza y empezó a andar unos pasos por detrás de mí. Yo caminaba por la orilla, y al poco, divisé mis cosas. Me vestí, cogí mi lienzo y me dirigí hacia casa. Ella seguía detrás de mi sin mencionar palabra alguna. Y digo ella, porque parecía una chica.

Decidí romper el hielo:

– ¿De dónde vienes?

– Del lienzo. – me dijo.

No me esperaba esa respuesta… miré el lienzo, sin ninguna duda era el mejor que había pintado, el agua del lago parecía tan real, el follaje era realmente hermoso y tras el follaje… tras el follaje había una silueta que no recordaba haber dibujado. La silueta era, casualmente, de ella.

– ¿Dibujaste tu eso? – le pregunté.

– No.

– Entonces…

– Sólo sé – me interrumpió – que estaba tranquilamente paseando cuando, de repente, aparecí detrás de ti. Y asustada salí corriendo. Luego, encontré el lago y decidí quedarme allí.

Escuché atenta y cuando terminó le dije:

– Pero… ¿a qué te refieres exactamente con lo de “y de repente aparecí detrás de ti”? Se supone que estando paseando llegaste hasta donde yo estaba, ¿no?

 – ¡No! – contestó exaltada – Yo no me encontraba en este bosque. Los árboles eran más pequeños y el lago más grande y todo estaba verde y floreado.

Parecía como si ella viniera de otra época, años atrás, quizá. Los árboles más pequeños, el estanque más grande…

Me paré, miré el lienzo y… el agua seguía siendo demasiada cristalina… toqué el lienzo con mi mano y en el lago aparecieron unas ondas y mi dedo apareció mojado. ¡Aquello era agua de verdad! ¡Eso no era posible! Miré a… olvidaba que no sabía lo que era, así que se lo pregunte. Me dijo que era una elfa. Lo que yo pensaba. Volví a mirarla y vi que su rostro esbozaba una gran sonrisa, ella al ver mi perplejidad, me dijo:

– ¿No sabes lo que es? – dijo refiriéndose al lienzo, negué con la cabeza.

– Es un portal

– ¿Un portal?

– Sí, un portal es capaz de llevarte a cualquier lugar, siempre que exista de verdad, claro. Yo pensé desde un principio que el portal se encontraba en tu lienzo, por eso volví por segunda vez.

– Y ¿de dónde vienes tu?

– De El bosque del Sauce Llorón.

Creí empezar a comprender, pero, parecía tan irreal. ¿Cómo había podido yo crear un portal?

– ¿Y cómo puedo cruzar ese portal? – pregunté intrigada.

– Sólo tienes que cruzarlo.

Todo aquello parecía una locura, pero no sé porque, dejé el lienzo en el suelo, cerré los ojos y salté sobre él.

Sentí mil sensaciones jamás sentidas, con los ojos aún cerrados sentí caer. Abrí los ojos y me encontré sentada en una hierba muy mullidita, y a mi lado, ella… ¿Cómo se llamaba?

– Soy Xarleen – dijo antes de que le preguntara – ¿Y tu?

 

8 comentarios to “La verdadera historia de Xarleen”

  1. francisquito said

    Hola Lore…weno como te dije voy a postear….lo que es la historia me a parecido muy bonita ,bien redactada….y espero q la continues^^

    Y en cuanto a lo que me trasmite…es que a veces te gustaria dejar este mundo q ir te a otro donde seas libre puedas caminar sin pensar en nada ni en nadie solo en ti…dibujar lo que quieras sentir y pensar…crear con tu imagianacion es elugar q desearias encontrar y el mas bello paraje donde tu corazon vuele y sea feliz rodeado de lo q mas te gustaria….quizas ese ansia de ser libre y poder llevarte a esa libertad ¡todo lo q desees desde la mas humilde y hermosa flor hasta el mas bello y frondoso pensamiento…..espero q sigas escribiento y transimitiendo esta clase de sentimeintos q desde mi mas humilde opinion me has trasmitido^^

  2. asper said

    Ey hola almeriense. La historia me ha gustado mucho, sigue escribiendo.. tienes que continuarla! Me he pasado por tu espacio y he escuchado lo de Épica y me ha gustado la parte de la mujer. En los montes de Málaga nos tocó un monitor que creía e nlas hadas y como la casa en la que estabamos se llamaba Contadoras, nos dijo que había una leyenda que decía que como la casa está situada en un valle muy especial del que decían que era mágico, al entrar el viendo desde la bahía de Málaga hacia el monte, al rozar las hojas hacia un ruido y parecia que cantaba, se decía que había unas hadas que eran las hadas Cantadoras y de ahi el nombre de Contadoras. Te lo cuento por que creo que me parece que te gusta todo ese mundo y a mí me gustó la historia. Por cierto no te iba a decir nada pero como me dijiste lo de oBeja… Es RESPINGO no RESPINGÓN XD. Nos vemos el jueves, ahora debo comprar maíz para una pella…

  3. xarleen said

    Jajaja, pos ya q nos ponemos tikismikis, se dice paella no pella, y se puede decir respingón, asik…
    Y weno, no se, kizas la continue…
    Bss, nus vemo el jueve, mñn no voy.

  4. asper said

    respingón, na.

    1. adj. coloq. Dicho especialmente de una parte del cuerpo: Levantada hacia arriba. Culo respingón. Nariz respingona.

    2. adj. Méx. protestón.

    respingo.

    1. m. Sacudida violenta del cuerpo, causada por un sobresalto, una sorpresa, etc.

    Real Academia Española © Todos los derechos reservados.

  5. xarleen said

    Si, vaya. Q al final tenia razón… 😛
    Nus vemos oy!! Bss

  6. newsnita said

    “Ey hola almeriense” Lore, eres almeriense? o.O!!

  7. xarleen said

    Nop, sabs q soy cordobesa. Xo no sé era una coña de Pablo q la verdad esq no recuerdo a q vino…

  8. hipogrifos said

    jajaja, almeriense, cordobesa, para mi eres mas una liliputiense y es por la diferencia, pero en realidad eres una “ciudadana del mundo” y mira que te lo digo, porque es como en la pelicula highlander, que cuando se veian unos a otros se presentian… a eso le llamaban The quickening y lo tradujeron como la aceleración. Pues bien, eres una ciudadana del mundo al igual que yo y eso lo presentí. Por eso nos conocimos. Me agrado el texto y me agradó el origen del nombre. Todavía me suena extraño, no lo asocio a nada y eso es genial, pero aún asi sig pensando que algo de ángel tienes, para todos lo digo, porque de verdad es que como una vez me dijo un venezolano: “no sientes a veces que el corazón te queda chico en el pecho” y yo creo que tu eres asi, un corazón gigante que parece que te va a explotar. Hablamos cualquiera de estos dias, Xarleen.

    Saludos de un Hipogrifo capricorniano XD

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